CALPE, TIERRA Y ALMAS.                                    volver al índice
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LOS ABARGUES

 

            Heráldica AbarguesEl origen de la familia Abarques vencerá es calpino, aunque sabemos que en 1381, según el “fogaje” del Duque de Gandia, los Abarques no se encuentran inscritos en la nómina de Calpe, lo que nos depara un conocimiento incierto en cuanto a su procedencia y momento de asentamiento en nuestras tierras. Muy probablemente esta familia se trasladara a Benissa por razones de seguridad y dada la mayor importancia de esta población como centro social y económico, donde poseían extensas heredades de indudable rentabilidad agrícola. La prueba de Hidalguía la propone el benissero José Torres Abargues (antes Abargues), y la concesión real, siempre bajo verificación de estipendio, se concreta en el año 1793. Por ello, el estatuto de nobleza de los Torres se fundamenta en la trayectoria y hazañas de la familia calpina.

             Quizá la figura más preclara de losDon José Cabrera Abargues. Abargues fue don Joaquín Abargues Feliu, senador y diputado durante el primer tercio del siglo XIX, defensor de posturas moderadas constitucionalistas. También destacamos a don Joaquín Abargues Domenech, principal terrateniente calpino en la época. Fue Alcalde de Benissa en 1872 y 1875. En 1880, don Joaquín funda junto a Antonio Cabrera Ortolá la “Banca de Abargues, Cabrera y Cía”, negocio que tres décadas más tarde desemboca en un gran fiasco que da al traste con muchas propiedades familiares, poseídas desde tiempo inmemorial. Doña Clara Torres, viuda de don Joaquín, su marido falleció en edad temprana, avalista de la Banca, se ve obligada a malvender o ve subastados sus inmuebles para hacer frente a las deudas.

   

            LOS ANDRÉS

             La familia Andrés es originaria de la villa de Planes, familia de gran peso económico, mantienen una postura de bajo perfil en la vida política local. Destaca la figura de don Francisco Andrés Feliu, alcalde de Benissa,  quien en la segunda mitad del siglo XIX, aparece como principal contribuyente de la población.

             De los Andrés históricos, no podemos olvidar al jesuita Juan Andrés Morell, protegido del  Rey Carlos III.

             A mediados del siglo XIX, las posesiones rústicas benisseras de los Andrés se encuentran bajo la titularidad de don Miguel Andrés Andrés Torres. Se trata de 14 heredades, Fanadix, Casa Vieja, La Costa, Casa mía, Tros Vell, entre otras, con una superficie catastrada de 673 hanegadas, unos 559.263 m3, y un valor en renta de 3.154 reales. Entre los inmuebles urbanos relacionamos 5 fincas en la calle Mayor, valoradas en 2.262 reales, 1 en la Plaza de la Iglesia, tasada en 360 reales y algunas casas de labor.

             LOS FELIU

             Don Joaquin Feliu Rodríguez de la EncinaEn 1793 los Feliu obtienen la concesión real de privilegio de hidalguía al tiempo que los Abargues-Torres. En 1368, aparece Llorens Feliu como Justicia del término del Castell de Calpe, y su ejecutoria familiar está plagada de personajes destacados en el ejercicio militar, médico, jurídico y eclesiástico. Antonio Feliu, en el siglo XVII, recibe el título de ciudadano y Caballero, posteriormente un miembro familiar es capitán de milicias de la Gobernación de Denia. Entroncados con los Berenguer de Marquina alicantinos, también se unen con castas sobresalientes de las villas de Javea, Pego y Alcoy. Juan Feliu fue Requeridor de la Costa marítima de Calpe a mediados del siglo XVIII.

             Su fervor religioso, distintivo de nobleza y trascendencia, se plasma en el Patronato de una Capilla con su sepultura y dos altares en la Iglesia Parroquial de Benissa, en los que se hallan esculpidas las armas de la saga.

          doña Teresa Sala Feliu   Sus bienes raíces se extienden por las villas de Benissa, Teulada, Calpe y Pego; Benidorm, Altea, y lugares de Jalón, Lliber y Senija, valoradas en 1793 en 68.576 libras. Sólo en Pego, tierras de rico valor agrícola, en la época, poseen cerca de 1.000 hanegadas de terreno, y cuentan con 1 casa y 2 almazaras, siendo los principales propietarios foráneos del término.

             Durante el siglo XIX el matrimonio entre José Feliu Sala y Consolación Rodríguez de la Encina, Alcalde de Benissa él en 1860, da lugar a las ramas más actuales del apellido. Consolación era hija de don José Rodríguez de la Encina, Brigadier de la Real Armada.

             El peso económico de los Feliu a mediados del siglo XIX es muy importante. Sólo en Benissa, su principal miembro José Feliu Sala, ostenta la titularidad de 13 casas en la villa, y 24 heredades con 452 hanegadas de superficie de tierra cultivada.

          

       IVARS DEL POBIL

             Su ascendencia en la villa benissera es especialmente decisiva en los siglos XVII y XVIII; de hecho obtienen el privilegio de Hidalguía en 1797 a propuesta de don José Ivars del Pobil y Feliu, y se constituyen como la familia más poderosa de la población. Clara Ivars del Pobil, madre de don José Atanasio Torres, es el último eslabón familiar que vuelca todo el patrimonio de la Casta en manos de los Torres. Sus antecedentes como militares y ricos hacendados, como personajes de una indudable trascendencia en la vida política local y comarcal, se ven cercenados por la falta de descendencia a partir de principios del siglo XIX. Hasta entonces sus miembros habían resultados muy apetecibles, como elementos de cohesión y consolidación de los linajes a través de la política matrimonial destinada a reunir patrimonios e incrementar influencias.

             Doña Clara, hija de José Ivars del Pobil Feliu y Francisca Trilles Feliu, poseía ,en 1860, 10 casas en la localidad benisera, y 4 importantes fincas de labor. Sus 23 heredades, repartidas por Biñent, Cardos, Canelles, Costas, Moserech, etc..., alcanzaban las 1.300 hanegadas de extensión, con un valor en renta de más de 3.000 reales.

             LOS TORRES

                        Cripta de la familia Torres - OrduñaLos antecedentes de esta importante familia benissera se encuentran en Murla, donde don Luis Juan Torres ejercía como gobernador de la villa. Militares y juristas, sus principales representantes ganarán protagonismo durante el siglo XIX, momento en el que los lazos de parentesco de la familia Orduña de Guadalest con los Torres benisseros dotan a estos últimos de una nueva dimensión política. Aunque don José Atanasio Torres e Ivars del Pobil, casado con Dolores Orduña Feliu, ya había sido Diputado Provincial a mitad de siglo, la figura de don Joaquín Orduña y Feliu, el  “Cacique de Guadalest”, es determinante en el nuevo poder omnímodo  que ostentará la familia hasta entrado el siglo XX.   Don Joaquín Orduña Feliu

                       Don Joaquín había nacido en Guadalest en 1821, y era uno de los principales propietarios de la comarca. Ser políticamente mimético, adaptable a cualquier circunstancia desde la época de Isabel II, defiende posturas moderadas, fue Diputado Provincial en 1856, y Presidente del Consejo Provincial y Gobernador Civil de Alicante en el bienio 65-66. De gran influencia en toda la Marina, defendió las posturas conservadoras de la Restauración, imponiendo su ascendencia sobre todas las clases. Falleció en 1897, dejando su testigo político en manos de su sobrino, el poderoso cacique conservador don Antonio Torres Orduña.

                   Don Carlos Torres Orduña Don Antonio (1948-1918), abogado, vivía habitualmente en Valencia, aunque nacido en Benissa,. Alcalde de Benissa en el bienio 76-77, y Diputado Provincial entre 1877 y 1882, potentado terrateniente, fue Diputado a Cortes por Denia, 1884 y 1896, por Villajoyosa, 1891, 1893, 1898 y 1901, y por Pego en 1914. Su cintura política también le permitió ser senador por Alicante en 1903, 1907 y 1910. Su presencia en el Congreso, por su protagonismo, fue mínima, plasmada su preocupación principal en los asuntos de construcción de carreteras comarcales y comercio exportador de la pasa, una de sus indudables fuentes de riqueza. Tuvo en su hermano Carlos, Caballero de la Real Maestranza de Valencia, un seguro colaborador, caballero cubierto ante el Rey que heredó su influencia y leyenda por las tierras de la Marina hasta su muerte en 1935. Antonio Torres casa con una hija de don Pedro Sala Císcar, de Pego, uno de los mayores contribuyentes de la provincia de Alicante en la década de los 70 del XIX. Diputado a Cortes su hijo, Juan Sala Feliu, fallecido de cólera en 1885, don Pedro se vio obligado a ceder su influencia a don Antonio vía matrimonio.

             Durante estas décadas los Abargues también habían emparentado con los Torres, don Joaquín Abarques Domenech casó con Clara Torres Orduña como indicamos, y se cerraba el círculo con el también matrimonio de su hermana Mariana Torres Orduña con don Joaquín Piera Torres, a la sazón prócer de los acomodados Piera de Javea. Si nos remontamos a 1860, los libros de amillaramientos municipales de Benissa nos demuestran que el patrimonio rústico de los Torres benisseros es extensísimo, compuesto por 40 heredades, con una extensión en hanegadas de 1.619, no olvidemos que las superficies catastrales son muy poco fiables, y se reducían oficialmente para beneficio fiscal del interesado. En el capítulo de bienes urbanos poseen 12 casas en la población, en las calles principales, junto con seis grandes masías en el campo, corrales y apriscos. Don Antonio Torres Orduña

             A lo largo de la segunda parte de este libro estudiaremos con detalle la genealogía de estas familias, aplicando el desarrollo de las distintas ramas en función del título de propiedad de los inmuebles calpinos que se describirán.

 

(Para consulta detallada rogamos impriman el gráfico)

                            

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