CALPE, TIERRA Y ALMAS.                                    volver al índice
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LAS NORIAS.
Addenda 4
ª

 

     
La ausencia de correntías en nuestro término determinó la inexistencia de molinos movidos por corrientes de agua, y obligó a recurrir a otra fuerza de la naturaleza, el viento, para aprovecharla con la misma finalidad del molino de agua: la molienda de los cereales. Y el hecho fue que, agudizado el ingenio del hombre, se tuvo que emplear la noria como molino elevador utilizando la fuerza motriz del borrico. 

      Francis de Miomandre ha evocado su imagen «de aire tan vetusto, tan arruinado... La rueda gira, vertiendo en el canalón el agua de los cangilones, y en el extremo de la larga rama basta y retorcida, vemos el buen mulo que gira también alrededor, cargado de moscas, triste, cansado y resignado. ¡Un mulo de noria!. ¡No hay en el mundo animal más desgraciado...!» 

      La noria es un ingenio de remota antigüedad, tal vez prerromana, y sus nombre actual «noria», es arábigo y su uso se extiende en todo el dominio del Mediterráneo occidental e incluso hasta China y Siam. La voz «sínia» corresponde a la castellana aceña y la arábiga «saniia» y noria al árabe «na’ora». Ramón Llull habla ya en su lejano siglo de «sinies» impulsadas por bueyes. Existen numerosísimos tipos de noria: de trapos, de sarmientos, de cuerda, de cadufs (cangilones de barro cocido o metálicos), etc., todos los cuales han tenido representación en nuestras huertas, pero con el predominio casi absoluto de la sínia de cadufs de test, la verdaderamente tradicional y que se describe a continuación.

     Alrededor del pozo de sección alargada se construye un montículo circular, la mota de 0,50 a 2,50 m. de altura y en relación a la del aljibe contiguo. En el centro de la mota y alrededor de la boca del pozo está construido de mampuesto todo el apoyo de la parte mecánica, integrado; por las columnas y su prolongación semicircular. El jou de madera sostiene el eje propulsor vertical (arbre) y la perxa, una rama dejada tal cual, donde se unce la caballería cuyos ojos tapan las consabidas cucales. El eje vertical lleva el rodet o pequeño engranaje de barrotes de madera que actúa sobre la gran rueda perpendicular que a, su vez sostiene y mueve la cadena de cadufs cilíndricos los cuales vierten el agua en la pastereta. El cadell es una especie de escape de trinquete que impide el retroceso del pesado aparejo. En el dibujo pueden verse los detalles de su funcionamiento y nomenclatura. 

     En tierras calpinas las norias, «sinias», se han localizado en las zonas llanas de los «plàs», en predios principalmente plantados de uva moscatel, y como agua de riego de pequeños huertos. El acuífero se encontraba siempre a pocos metros de la superficie, y alumbraba caudales de agua salobre, «salmaya».

Las principales norias las relacionamos a continuación:

Senia de Paula, en la Sort.
Senias de la Monja, Estañ, Jorro y don Pedro, en Plá del Mar.
Senia de Torrat y Secanet de la senia, en el Enchinent.
Senia del Saladar.
Senia del Plá de Feliu.

                           

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