ELS
SEQUERS DEL PLÀ. EL MITO ÁRABE DEL RIU-RAU.
Addenda 1ª
En el paraje del Plá de Feliu, junto a la casona asolada del mismo nombre, perviven, entre pinares boscosos, las ruinas de unos muy antiguos sequeros de pasa. Por su valor etnográfico deberían de ser recuperados e integralmente protegidos por el consistorio municipal pues representan un vestigio muy difícil de hallar en la totalidad de las tierras de la Marina, y guardan el testimonio histórico de la principal fuente de riqueza de nuestra agricultura durante centurias.
Se conforman como unas paredes de mampostería en talud marcando unos recuadros en cuyo perímetro se levantan unos bajos muretes de piedra. Entre ellos se colocaba la pasa a secar y el propio desnivel del terreno garantizaba que en caso de lluvia el agua se deslizara y corriera. La uva no se escaldaba, y era puesta a secar al sol, cubierta por lienzos si era necesario; esta técnica hacia innecesaria la edificación de refugios para las inclemencias meteorológicas.
Son originarios del siglo XVIII, principios del XIX, y sólo a partir de este momento se hace necesaria la erección de cobertizos con arcadas para permitir la protección de la uva escaldada que ha visto aumentada su producción.
Por lo tanto, afirmamos que el riu rau es un elemento arquitectónico genuino y bastante reciente de estas tierras; que su voz no procede del árabe «raf raf», alero, tejado, como predicó
algún estudioso, y que muy probablemente provenga del «riu» de las tejas, o del modismo aún vigente de «hacer algo en un riu rau», es decir, disponerse a ejecutar alguna cosa con gran celeridad, como era poner a buen recaudo, bajo techo, la preciada cosecha de la uva seca.